Noticias, Recetas
Receta de pollo a la cerveza casero
El pollo a la cerveza combina el ternurismo de la carne de ave con notas profundas y ligeramente amargas del cereal. Bien hecho, el resultado es una pieza jugosa en su interior y bañada en una salsa rica, perfecta para mojar pan o acompañar con arroz. Hoy, en Carnicería El Carni, os traemos una receta de pollo a la cerveza ideal para preparar en casa.
Receta de pollo a la cerveza
Para preparar esta receta de pollo a la cerveza casero, necesitaremos:
-
800 g de piezas de pollo (muslos, contramuslos o una mezcla), idealmente de buena calidad
-
1 cebolla grande
-
2-3 dientes de ajo
-
1 pimiento verde (o pimiento italiano)
-
2 zanahorias
-
1 lata o botella (unos 330-500 ml) de cerveza rubia
-
200-250 ml de caldo de pollo (o agua si no tienes caldo)
-
Aceite de oliva virgen extra
-
Sal y pimienta negra recién molida
-
Harina (una cucharada pequeña, opcional)
-
Hierbas aromáticas: laurel, tomillo
Paso a paso de la receta
-
Preparar y sellar el pollo
Sazona las piezas con sal y pimienta. Si quieres un extra de textura en la salsa, pásalas ligeramente por harina (sacrificando algo de ligereza). Calienta una cazuela con un poco de aceite de oliva y dora el pollo por ambos lados, sin mover excesivamente, hasta que tenga un color dorado profundo. Retíralo y resérvalo. -
El sofrito aromático
En la misma cazuela y con el fondo que quedó del pollo, añade la cebolla picada, los ajos laminados, el pimiento en tiras y las zanahorias en rodajas. Rehoga suavemente hasta que la cebolla transparente y comience a dorarse. Aprovecha para rascar los restos que se quedan pegados en el fondo: ahí está gran parte del sabor. -
Agregar líquidos y cocción lenta
Vierte la cerveza (ojo, sube un poco el fuego para que hierva y se evapore el alcohol) y luego añade el caldo de pollo. Incorpora las hierbas (laurel, tomillo), rectifica de sal y pimienta. Devuelve las piezas de pollo a la cazuela, tapa parcialmente y baja el fuego a medio-bajo. Deja cocinar entre 30 y 40 minutos, dependiendo del grosor, hasta que el pollo esté tierno y la salsa haya reducido ligeramente. -
Ajustes y presentación
Si la salsa te queda muy líquida, sube un poco la temperatura y deja sin tapa para que reduzca. También puedes retirar las piezas de pollo y dejar la salsa sola un rato para que tome más cuerpo. En el momento de servir, acompaña con un poco de salsa por encima y decora con perejil fresco (opcional). Acompaña con arroz blanco, puré cremoso o unas patatas al gusto.
¡Buen provecho!





Escribir una respuesta