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Carrilladas al vino tinto
En España nos encanta la carne, cocinada de una y mil formas. Sin embargo, una de las más agradecidas es guisada. Hoy en Carnicería El Carni os hablamos de una carne suave y melosa: las carrilladas o carrilleras. Y además, os traemos una receta deliciosa de carrilladas al vino tinto, ideal para cualquier celebración.
Qué son las carrilladas
Las carrilladas o carrilleras, es el nombre que recibe el corte de carne que se obtiene de la zona de la mandíbula de animales como el cerdo y la ternera. Hay quienes las llaman las cocochas de campo, por ser equivalentes a las de los pescados.
Se trata de una carne bastante magra, pero que bien cocinada queda muy tierna, melosa y jugosa. Esto se debe a su elevado contenido en colágeno y gelatina, que le confieren su aspecto veteado.
Las carrilladas suelen presentarse sin hueso y con una telilla por encima, que debe retirarse, al igual que la posible grasa superficial.
En cuanto a su cocinado, la forma más popular son los guisos, a los que se les suele añadir vino. Antaño se hacían a fuego lento, tardando muchas horas en conseguir resultados tiernos. Hoy en día contamos con alternativas más eficientes, como la olla rápida, que acorta mucho los tiempos, pero sin renunciar al sabor.
A continuación, os dejamos una receta fácil y rica de carrilladas al vino tinto.
Receta de carrilladas al vino tinto
- 4 carrilladas (pueden ser de ternera o de cerdo) de Carnicería El Carni
- 2 cebolletas
- 3 dientes de ajo
- 1 zanahoria
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 500 ml de vino tinto
- 500 ml de caldo de carne
- orégano
- 1 hoja de laurel
- sal
- pimienta negra recién molida
- sal
Tras limpiar bien las carrilladas, las salpimentamos y las pasamos por harina, quitando el exceso. Después, en la misma olla que vayamos a cocinarlas, añadimos un buen chorro de aceite de oliva y las sellamos a fuego fuerte. Las retiramos y las reservamos.
A continuación, pelamos y picamos las verduras y las sofreímos en la misma olla donde hemos marcado la carne. Si es necesario añadimos más aceite. Cuando la cebolla esté blandita y empiece a transparentar, añadimos el orégano, el laurel y las carrilladas.
Removemos bien e incorporamos el vino tinto, dejando que se evapore el alcohol. Cuando esté listo, añadimos el caldo de carne y cerramos. Dejamos cocer al menos 25-30 minutos o el tiempo necesario para que queden perfectamente tiernas y jugosas.
Finalmente, podemos servirlas tal cual, o pasar la salsa por la batidora para hacerla más fina. En caso de que quede muy líquida, se puede reducir (retirando las carrilladas previamente).
Servimos y disfrutamos. Por cierto, este guiso de carrilladas al vino tinto queda maravilloso reposado, de un día para otro. Por tanto, es ideal para celebraciones en las que no podemos o queremos dejar todo para el último momento.
¡Que aproveche!





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